En la primera visita, el ortodoncista realizará una valoración previa del estado de las piezas dentales y la boca en general, hará un examen clínico, solicitará al menos dos Radiografías para realizar un estudio radiográfico de la boca en general (Radiografía Panorámica) con la que comprobará el estado de las raíces de los dientes y muelas, su largo, forma y posición con respecto a los huesos adyacentes para comprobar que es posible realizar los movimientos dentales que requiere el tratamiento.

“Realizaremos un diagnóstico esquelético, dental y facial, para una vez detectados los problemas, hacer una lista con ellos, proponer el plan de tratamiento y poder predecir los resultados”

Otra Teleradiografía de Perfil para hacer un análisis cefalométrico, es decir tomar las medidas de los huesos donde van alojados los dientes y muelas para comprobar que haya una correspondencia de tamaños entre los dos y así poder hacer que coincidan en una correcta mordida.

Unos modelos o ‘moldes’ en yeso de la boca y dientes del paciente. Para poder tener en la mano y comprobar, forma y tamaño de los dientes, la mordida, relación de los dientes de arriba con los de abajo, medir los espacios que son necesarios para recolocarlos o los espacios que sobran. Todo esto es muy difícil de ver directamente en la boca.

Finalmente una serie de fotografías faciales y dentales que nos ayudan a mantener fresca la 1º visita y recordar como estaba en ese momento y como va evolucionando.

Con todos estos registros es posible “hacer un diagnóstico esquelético, dental y facial, para una vez detectados los problemas hacer una lista ellos, proponer el plan de tratamiento y poder predecir los resultados”.